Por Andreu Ballesteros, septiembre de 2003
Hace unos meses publicamos en la Intranet el artículo Caminando hacia la adhesión a los estándares de la web. Un equipo reducido del Departamento de Nuevas Tecnologías decidimos investigar este espinoso y prometedor tema afrontándolo desde 2 ópticas distintas: la del programador y la del diseñador.
Nuestro interés principal era valorar qué implicaría este cambio para cada una de las diferentes áreas funcionales implicadas en el proceso de producción de una web real.
Tras un primer acercamiento más bien teórico, decidimos afrontar el tema en 2 vertientes diferenciadas:
Veamos con detalle las recomendaciones con las que concluíamos el primer informe y, a continuación, las comentaremos con la perspectiva que nos dan los meses de trabajo realizado en esta dirección:
Respecto a la primera de las recomendaciones (no abandonar rádicalmente nuestros métodos de trabajo) podemos concluir lo siguiente:
Es por ello que recomendamos encarecidamente la adopción del DTD XHTML 1.0 para toda nuestra producción web. Mediante la adopción de unas sencillas reglas que comentaremos en artículo aparte, es posible producir documentos que validan, no tienen problemas de compatibilidad pasada, y, lo que es más importante, tienen su compatibilidad futura asegurada. Con un coste mínimo por nuestra parte, podemos ofrecer este valor añadido a nuestros clientes.
Al trabajar en producción con estas nuevas tecnologías, hemos corroborado algo que ya intuíamos: la importancia de estar formándonos constantemente.
Veamos un ejemplo:
Uno de los mayores handicaps con los que nos encontramos en la realización de la Intranet de Icelandic Ibérica venía condicionado por el diseño del layout: consistía en 3 columnas, la izquierda y la derecha de anchura fija y la central “líquida”, La altura de las tres se debía adaptar al contenido de la más extensa. Es lo que se conoce como el Holy Grail o Santo Grial del diseño web contemporáneo, o sea, un diseño probado que funciona bien en la mayoría de casos.
A pesar de ser un diseño tan común, y repetido con tablas en infinidad de sitios web, chocaba frontalmente con una de las premisas de planteamiento de CSS-P: el contenedor está en función de su contenido. No es posible crear una columna que crezca en función del contenido de otra.
Este hecho, fue más desconcertante para el diseñador del equipo que para el programador, ya que no entendía como una cosa tan sencilla de realizar con tablas podía entrañar semejante complicación con CSS-P.
Tras una serie de dolores de cabeza y angustiosas deliberaciones, arrojamos nuestra primera toalla: usaríamos tablas para todo lo que nos impidiera replicar el diseño original, validado previamente por el cliente.
Cuál fue nuestra sorpresa, cuando días después de tomada esta decisión aparecía en el boletín semanal de
SitePoint Tribune un artículo en el que aparecía un workaround o chapucilla para este mismo problema. El artículo en cuestión era una respuesta a los numerosos usuarios que habían comprado el mismo libro que nosotros (Designing without tables with CSS) y se habían encontrado con el mismo problema: ¡Oh! ¡No consigo replicar mi Layout-Santo-Grial con este nuevo invento! ¡Socorro!
Una de las palabras con las que más frecuentemente se encuentra uno al navegar entre la literatura sobre CSS-P es la famosa workaround, que hemos traducido como chapucilla. CSS-P es una tecnología nueva y todavía no soportada al 100% .
Esperamos ilustrar con el anterior ejemplo la importancia de estar pendiente de las soluciones propuestas por otros desarrolladores. No sólo hay que formarse teóricamente en el tema. Es necesaria, por el momento, formación continuada.
Sea por falta de tiempo, sea porque ya existen excelentes recursos online, es un hecho que no hemos cumplido con la recomendación de recopilar todo el conocimiento que adquiriamos en un repositorio al efecto en nuestra Intranet.
Queda pendiente, pues, formar a los integrantes del departamento de Nuevas Tecnologías, al menos en los aspectos más básicos que pretendemos introducir en nuestro workflow, y, proponemos aprovechar esta formación para, por fin, recopilar en nuestra Intranet la documentación imprescindible que siempre podremos ampliar online.
Al trabajar en producción con estas nuevas tecnologías, hemos corroborado algo que ya intuíamos: la importancia de estar formándonos constantemente.