Por Andreu Ballesteros, febrero de 2003
Parece que éste es el paso más crítico de todo el proceso. El modelo original debería pasar por una fase de simplificación geométrica, ya que el desarrollador del producto advierte que, a mayor complejidad del archivo 3D, menor capacidad de interacción en tiempo real. Obviamente aquí intervienen diferentes factores, como potencia del procesador, cantidad y tipo de memoria, tipo de tarjeta gráfica, etc., pero, en general, podemos afirmar que se requieren unas especificaciones de hardware bastante elevadas.
Extracto del tutorial de Cult3D Designer 5.3:
Remember that even though Cult3D can handle very complex scenes, the end-user experience also depends on the speed and smoothness of the download and playback of the scene. A good Cult3D presentation is a balance between an appropiate amount of detail and an efficient level of optimization.
Aquí nos hemos encontrado con dificultades al intentar procesar un modelo tan complejo como el del autobús (7.250.000 polígonos).
Ejemplos:
Cabe reseñar que con un modelo 3D de menor complejidad (en torno a los 150.000 polígonos), la exportación se ha realizado satisfactoriamente en todas las ocasiones.
Desde este software se programa la interactividad permitida al usuario, la asignación y optimización de texturas, y la animación de los diferentes objetos, que no tiene por qué coincidir con la del fichero de entrada. Asimismo, incluye numerosas opciones que lo convierten en un interesante híbrido entre programa de 3D y authoring.
Tiene unas grandes posibilidades de control vía lenguaje de programación (Java), aunque para interacciones sencillas, tipo rotar un objeto, moverlo o rodearlo, el programa viene provisto de funciones predefinidas que simplifican su uso.
El último paso del proceso consiste en la publicación del archivo para su visualización en cualquiera de las aplicaciones que soporten un interfaz ActiveX: la suite Office de Microsoft, Adobe Acrobat, el navegador Internet Explorer o Macromedia Director.
Cabe destacar que, con nuestra prueba de 150.000 polígonos hemos conseguido una ventana de tamaño variable dentro de la cual podíamos ejecutar una visualización 3D texturada con una calidad aceptable, pero no demasiado fluida. Aquí hay que volver a tener en cuenta el tipo de hardware de que disponga el usuario.
Igualmente, si bien la integración con Internet Explorer parece funcionar sin ningún problema, no ocurre lo mismo con Director 8.5, aunque nos consta que funciona. Se debería investigar un poco más profundamente.
El tamaño del archivo final Cult3D se acercaba a los 2 Mb, lo que lo convierte en inviable para su uso online. Estamos hablando de un modelo de una cierta complejidad, que una vez optimizado con las herramientas internas de Cult3D Designer, se acercaba a los 100.000 polígonos. Obviamente, para aplicaciones internet habría que tener muy en cuenta la complejidad geométrica del modelo inicial y aplicar estrategias para reducirla al mínimo aceptable.
Extracto del tutorial de Cult3D Designer 5.3:
When you are finished with your Cult3D file it is time to create the file that the end user will actually view. This Cult3D Player file (*.co) is compressed and heavily optimized to reduce file size. This file is arranged to allow the Cult3D Player to start displaying the contents even before the whole file is downloaded.
Si bien nos habían informado de que la aplicación estaba realizada con tecnología Cult3D, un examen detallado del contenido del CD parece desmentirlo: La inclusión del “Extra” de Director Alphamania, que sirve para controlar canales alfa (transparencias) y de una carpeta de nombre “retales”, con los renders individuales de todas las piezas variables, así lo indican.
El proceso que intuimos parece haberse seguido es el siguiente:
Es por ello que, en realidad, la utilización del 3D en este CD se reduce a la obtención de unas imágenes “base” sobre las que se generan múltiples variantes a petición del usuario final.